Dormir es mucho más que cerrar los ojos y descansar. Es un proceso vital que ocupa casi
un tercio de nuestra vida y que determina cómo nos sentimos, pensamos y rendimos
durante el día. Sin embargo, en la sociedad actual el sueño suele ser subestimado.
Dormimos menos horas de las que necesitamos y, en muchos casos, nuestra calidad de
descanso se ve afectada por el estrés, el exceso de pantallas o problemas de salud como el
ronquido y la apnea del sueño.
Durante la noche, nuestro cerebro trabaja intensamente. Mientras soñamos o entramos en
fases profundas de descanso, se consolidan los recuerdos, se organizan las experiencias
del día y se fortalecen conexiones neuronales clave para el aprendizaje. El cuerpo tampoco
se queda atrás: se reparan tejidos, se regulan hormonas y se activa el sistema
inmunológico. Un buen descanso es como darle mantenimiento completo a nuestra mente y
a nuestro organismo.
Cuando no dormimos lo suficiente, las consecuencias se acumulan rápidamente. La falta de
sueño afecta el estado de ánimo, disminuye la concentración y debilita nuestras defensas.
Además, aumenta el riesgo de sufrir problemas cardíacos, diabetes o depresión. Y si
hablamos de los ronquidos y la apnea, la situación se vuelve aún más delicada, pues
interrumpen la respiración durante la noche y hacen que el sueño nunca sea realmente
reparador.
Hoy en día, cada vez más personas tienen dificultades para dormir bien. Las exigencias del
trabajo, los horarios irregulares, las luces artificiales y la costumbre de usar pantallas hasta
tarde han alterado nuestros ritmos naturales. El cuerpo está diseñado para descansar
siguiendo el ciclo de luz y oscuridad, pero lo forzamos a mantenerse despierto cuando ya
debería estar en reposo.
La buena noticia es que mejorar el sueño está en nuestras manos. Crear una rutina
constante de acostarse y levantarse a la misma hora, dormir en un ambiente oscuro y
fresco, y desconectarse de pantallas antes de ir a la cama son pasos simples que marcan
una gran diferencia. También es importante escuchar a nuestro cuerpo: si los ronquidos son
fuertes, si hay despertares con sensación de ahogo o si el insomnio se vuelve frecuente, lo
mejor es consultar a un especialista.
En Ronquido y Salud creemos que dormir bien no es un lujo, sino una inversión en tu salud
y bienestar. Un descanso profundo y reparador te ayuda a tener más energía, pensar con
claridad, mejorar tu estado de ánimo y cuidar tu corazón. Dormir es el mejor regalo que
puedes darle a tu cuerpo y a tu mente.


